La economía global está en fase de contención y eso se nota en los grandes centros de distribución de mercancías como el Port de Barcelona. Después de un mal principio de año, los tráficos portuarios se recuperaron en febrero.

El tráfico total del puerto registró 10,7 millones toneladas en enero y febrero, cifra similar a la transportada durante el mismo periodo del año anterior, al igual que el transporte de sólidos a granel, que también se ha mantenido estable y ha alcanzado los 796.600 toneladas de carga.

El Port había terminado el 2018 con muestras de agotamiento a causa del nulo crecimiento del comercio mundial.

El tráfico de contenedores del Puerto de Barcelona creció un 9,5 % en los dos primeros meses del año, principalmente gracias a la buena evolución de los transbordos y de las importaciones, mientras que el tráfico total se mantuvo en los mismos niveles que el año pasado y los cruceristas bajaron un 4 %.

Por mercados, los países que han experimentado un mayor dinamismo en sus intercambios con el puerto son China, un 4 % más; Argelia, 13 %; Estados Unidos, 18,5 %; Japón, 5 %; Tailandia, 28,5 % y Malasia, 50 %.

Los cruceros, que han sido el centro de la polémica por unas declaraciones recientes del descenso en el número de pasajeros. En estos concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, que los calificó de “plaga de langostas”, han registrado un dos primeros meses más de 175.000 personas han pasado por los muelles del puerto, un 4,2% menos respecto al 2018.

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